2 nov. 2009

Que Desagradable ~


Me carga no poder hablar cuando quiero,
me carga guardar silencio si deseo gritar,
me carga explotar y liberar tensiones negativas,
me cargan las distancias espaciales,
me carga hablar por teléfono cuando estoy resfriada,
me carga tener el rollito de la típica chilena,
me cargan las alergias de la primavera,
me carga que la gente me pregunte si mi pelo es natural,
me carga ponerme idiota cuando no lo deseo,
me carga ser yo cuando hay una nube sobre mi cabeza,
me carga escuchar la aguda voz de personas en particular,
me carga sentir que tiembla y que nadie mas se de cuenta,
me carga el sudor en la ropa,me carga sentir el perfume de alguna que otra vieja culiá en la micro/metro,
me cargan las minas que usan argollas plateadas que se juran minas y son chulas,
me cargan los documentales donde muestran a los insectos muy de cerca,
me carga escuchar pitos cuando se prende una pantalla,
me carga no decirle a mi vieja que la quiero todos los días,
me carga pelear con el pelado René cuando estamos en la mesa,
me carga llegar atrasada cuando es algo importante,
me carga decepcionar gente que quiero,
me carga ser callada cuando tengo muchas cosas que decir,
me carga que los bebes lloren justo cuando quiero hablar con alguien,
me carga sentir el olor a cebolla de los heladeros en verano,
me carga que todo suba de precio y seamos más pobres,
me carga bajar corriendo para contestar el teléfono y que corten,
me carga sentir olor a gases cuando hace calor,
me carga lavarme el pelo y quedar leona,
me carga hacer la cama y que queden arrugas,
me carga cortarme el pelo y que no me agrade el resultado,
me carga que se me inchen los labios por comer palta,
me carga que el profe hable muy rápido,
me carga que se corte el cable cuando veo alguna película,
me carga andar con dolores de guata,
me carga la mona atropellá,
me carga no viajar,
me carga el general Augusto,
me carga hablar de política,
me carga que maten animales en extinción,
me carga que los flaites no se compren audífinos,
me cargan los ringtones de mi celular,
me carga que me gusten los inalcanzables,
me cargan mis pecas,
me carga andar sin plata,
me carga que llueva sin tormenta eléctrica,
me carga no tener cámara fotográfica,
me carga el humo del cigarro en el ojo,
me carga que se haga el hueón,


y te adoro también, pero hay cosas más importantes :3

9 jul. 2009

Triángulos


Como un Santiago en cien palabras, aunque más extenso.-


LLevaba seis meses con Carolina y todo marchaba bien, hasta que reapareció Lucía. Un día nos topamos en Agustinas, decidimos berber café y fumar cigarrillos. Desde entonces la culpa me carcome, Carolina no sabe de mi pequeño encuentro, ni de los posteriores a éste. Hoy acordamos encontrarnos para caminar por Lastarria y pienso en contarle acerca de Lucía, mi nuevo affair. Estaba esperando su llegada en el andén de Bellas Artes, cuando llegó parecía algo feliz, más de lo normal, fue entonces cuando traté de relatar mi versión y ella comenzó a hablar y compuso melodiosamente la siguiente oración: Rodrigo; estoy saliendo con Roberto, nuestro antigüo compañero de la universidad. Hace tres meses que lo veo a escondidas. Deberíamos considerar en terminar nuestra relación. Roberto me mira como lo solías hacer tú en un principio, y sé que ahora miras de esa forma a alguien más. Sin alcanzar a responder algo coherente, la vi retroceder un paso hacia el tren y atraversar las puertas, me dedicó una larga sonrisa y cuando murmuré un débil adiós, la alarma de cierre rechinó (cada vez que viajo en metro y las puertas se cierran, es como despedirse de nuevo sin ser escuchado).

7 jul. 2009

Rutina Improvisada.


LLevo semanas diciéndome a mi misma que tengo ganas de escribir de nuevo, mientras viajo en la micro que me lleva ya sea desde mi casa al instituto o viceversa, con mis audífonos reproduciendo músiquita que me alegra o me hace recordar, ese playlist que escucho en aleatorio mil y un veces y sigue siendo igual. Me la paso mirando caras desconocidas por más de quince minutos, aguantando la turbulencia que provocan las carreras de micros transantiaguinas que llevan dentro a quizá cuántos pasajeros, los que saltan lejos como si fueran una especie de muñecos Muppet cuando el micrero trata de esquivar al taxista desubicado que se le adelantó en el camino de los buses, los miro y me da risa verlos tan apurados corriendo como hormigas obreras que caminan con pesadas cargas a diario para poder satisfacer las órdenes de una reina; una de cabellera rubia (al menos eso creo), lentes anticuados y con mal gusto para vestir. Sigo mirando hacia el frente y observo como se detienen todos los vehículos delante del semáforo que alumbra en rojo, miro mi reloj y comprendo que no alcanzaré a llegar a tiempo a donde debo, es diferente cuando vas al lugar donde de verdad quieres o deseas estar, te preocupas de llegar a una hora correspondiente, en el transcurso del viaje te emocionas en cuanto el tiempo se va reduciendo a ese momento exacto, solía sentirme así, ahora ya no tanto o quizá nada. Al final me bajo de la micro y camino para seguir con el itinerario semanal: caminar, alcanzar la siguiente micro y tratar de llegar al lugar donse se encuntran esas personas que te hacen reír y te distraen un rato mientras inhalas el humo del cigarrillo, tus amigas.


Siento mucho no haber puesto más coherencia en esto y me comprometo a actualizar esta cosa de blog, a pesar de que nadie se dedique a leerme.-

6 abr. 2009

Pequeña Historia.


Hace mucho tiempo atrás escribí esto, siempre tube la esperanza de que alguien llegara hasta este texto, pero al no ocurrir eso ahora lo hago algo más púbico. Enjoy*


Anoche soñé con un apuesto joven muy parecido a ti, tenía unos hermosos ojos; y en ellos unos extraños matices pero muy impresionantes y poco comunes, entre unos ojos tan envloventes y una mirada tan profunda no me percaté de su pequeña sonrisa, y luego vi en ella sus labios tan rojos como una manzana a punto de caer de su árbol, en ellos vi el deseo de sentir otros labios suaves;
deseo que él ocultaba. Un momento después descubrí que eras tú, este mismo joven que en mi sueño estaba parado en frente, y mientras manteníamos una conección con nuestras miradas noté que ninguno de nosotros pestañeó. Estábamos todavía de pie y empezé a mirar a nuestro alrededor y vi mucho césped y flores a lo largo de todo el lugar, recuerdo que en este sueño estabas vestido de una forma muy extraña; tu vestimenta parecia ser formal, ya que tu traje era de por sí negro como un esmoquin. Un segundo después quise acercarme a ti, traté de avanzar hacia ti y tocar tus labios
pero cuando faltaba un milímetro para sentir ese suave rose de tu piel arrojaste un ramo de flores negras que sostenías en tu mano derecha, te diste la vuelta y me dejaste en la soledad de ese día gris que pasaba entre las nubes, y del cielo empezaron a caer miles de lamentos tan grises como las nubes, yo estaba arrodillada y miraba el césped en el cual caían miles de gotas, sin quererlo mis ojos empezaron a humedecerse tanto que de ellos brotaron unas lágrimas, tibias y pequeñas que empezaron a recorrer mis mejillas y se lanzaban desde mi mentón para estrellarse con el suelo, en el cual rápidamente se enterraban y desaparecian. Decidí levantar la vista para verte alejándote de mi y mantener ese recuerdo de por vida, pero cuando estabas a medio camino miraste hacia atrás y regresaste hacia mi. Muy contenta de verte regresar arrepentido comence a reír y cuando estabas en frente mio te arrodillaste, pusiste tu mirada en las flores tiradas en en suelo y dijiste con unas tiernas lágrimas en tus ojos y otras corriendo por tus mejillas: "ahora que estoy aquí pienso que debería haberte tenido entre mis brazos una última vez y que daría lo ke fuera por sentir de nuevo esas caricias, saborear esos besos que me dabas, escuchar esas bellas palabras que me decías al oído y el te amo que susurrabas cuando creías que yo estaba dormido, ahora creo que lo peor que me pudo haber pasado es haberte perdido para siempre" , y yo te escuchaba atentamente pero cuando iba a decir algo para calmar tu ánimo dijiste lo inesperado; "amor, tu sabes que yo nunca te voy a olvidar y que siempre te voy a querer aunque ya no podamos estar juntos, quiero que sepas que apenas tenga que cerrar mis ojos para siempre y mi corazón deje de latir, voy a ir a buscarte para que volvamos a estar juntos".


Fue modificado Durante la Publicación, A. Bastias, 23/04/2007.

22 mar. 2009

Uno bueno.



En un principio fuiste agradable, bueno y luego increíble, no podía creer cuánto en común teníamos, me hacías reir la mayoría de mis tardes y noches, la distancia no importaba porque era com tenerte cerca. Aprendí que no es necesario estar en el mismo país para amar a alguien, pero de eso me di cuenta muy tarde y ya no estabas para pedirte perdón por las veces en que no tubiste miedo de decir lo que sentías y haber rechazado el cariño, ahora que me haces falta y le entregas todo eso y más a otra persona es como sentir que una máquina gigante perfora mi latente y poco querido corazón, es difícil poder aguantar todo esto ahora, no tengo un hombro cerca en cual caer y dejar brotar mis lágrimas de cocodrilo arrepentido. Estubo mal haber pronunciado la palabra "odio" cuando en verdad eran solamente celos, tan arrepentida estoy que desgarraría mi cuerpo de mi alma para poder dejar atrás esa piel que no me pertenecía. Al rededor de estos días ya no me topo contigo ni tu ventana, no sé nada de tí, al menos no directamente, sólo me entero de que estás feliz así y que también haces feliz a otro individuo y eso es lo que importa, siempre se me cruzan tus recuerdos, me siento triste y como yo soy la única culpable de que te hayas esfumado es justo sentirse de esta forma, bueno hay una canción que siempre me llena los ojos de emociones y se humedecen por tu culpa, es que con esto sí puedo hacerte culpable a nadie mas que a tí.

Unintended by Muse.-
http://www.youtube.com/watch?v=XYJEKh9OqEY

17 ene. 2009

Flash Back


Vuelvo la mirada y no hay mas que mil impresiones de tí, con el tiempo que ha transcurrido puedo darme cuenta de que eras lo que en algún momento desprecié, luego fuiste lo que anhelé tener y por último lo que quiero borrar; empezaste por otorgarme nada mas que muecas de incomodidad y brazos cruzados y con el pasar de la tarde ya no eras despreciable ni avergonzador, es más, eras hasta algo divertido reserbandote el derecho de la seriedad para el bolsillo. Ahora me encuentro con algunas de las mil y unas tardes intactas en mi mente y prefiero saltarme aquellos acontecimientos que ambos decidimos crear, y es aquí también en dónde se toma conciencia y se concluye; con el tiempo es cuando uno se da cuenta de que lo vivido está mal, y que lo que no se ha llevado a cabo debiera ser menos fantasía y más realidad.


Eres y serás (al fin y al cabo) un buen recuerdo; uno pequeño, plasmado y arrugado recuerdo... pero nada más.