14 jun. 2012

El Secreto

Durante el verano solía visitarme, hacerme reír y a veces enojar. El tiempo voló y los sentimientos empezaron a fluir sin poder evitarlo. Al darse cuenta de lo que sentía, de los escalofríos que recorren su espalda, no puede hacer más que guardarse las mil y un ideas para no terminar con heridas.

No Volver Atrás

Cuando me escribiste unas cuantas palabras en esa croquera que uso rebuscadas veces para mis apuntes, pensé que hablabas en serio. Imaginé por varios días que todo lo que solías decirme en nuestros momentos a solas era real, pero no pasaron ni dos meses y medio para que expresaras lo mal que te sentías por mi. Seguramente tu cabeza ya no podía sostener más las mierdas que me inventaste. Ahora que estoy más tranquila agradezco tenerte fuera de mi vida, que ya no existas más, el haberme hecho madurar ante estas cosas. Espero que tú también te permitas madurar y no sigas siendo en mismo pendejo que conocí ayer.