13 abr. 2013

A ti, que desde entonces me haces feliz.

Lo abraza con fuerza, no lo quiere dejar ir. Sus brazos la rodean por la cintura y siente los latidos a un beat que se acelera. Lo mira a los ojos y se encuentra consigo misma dentro de la pupila mientra el viento le aconseja "no lo sueltes jamás". Milímetros de distancia y sus labios. De nuevo el viento que la empuja, se encuentran en un beso tímido.

Silencio casi absoluto. Ya nada más existe alrededor, ni más allá de nuestra historia 

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